sábado, 30 de agosto de 2008

La Liga Nacional, entre polémicas y expectativas

La Liga Nacional de básquet comienza un nuevo capítulo el viernes 3 de octubre con cuatro partidos que prometen animar la primer jornada de la 2008/09. Por la zona Norte el aperitivo lo servirán Sionista vs Ben Hur, y el actual campeón Libertad, que enfrenta a Quimsa, de gran campaña en la pasada temporada.

El plato principal tendrá como protagonistas a Boca y Peñarol. Los marplatenses salen dispuestos a todo, con la chapa de campeones del Sudamericano de Clubes. El milrayitas contará con el olímpico Román González, un interno que no pesó en Beijing, pero que sí ha demostradó que su techo y en gran nivel se encuentra en nuestra competencia. Boca mantiene a Gabriel Fernández, ex integrante de la selección dorada de Atenas. No podrá hacer su debut por lesión el excelso tirador y goleador Juan Espil, de enorme legado en la selección y flamante incorporación de los azul y oro. Junto con Kammerichs, que vestirá los colores de Regatas Corrientes, Espil, aún con 40 años, es otra repatriación de calidad para la Liga Nacional. Completan la primera jornada Gimnasia de Comodoro y Estudiantes B.B.

Un capítulo aparte amerita la controverida inclusión, nuevamente, de la posibilidad de que los equipos incorporen un tercer extranjero a sus planteles. Esta medida genera un rechazo mayoritario; sin embargo la Asociación de Clubes de la Liga Nacional siguió adelante con la fórmula que ya comprobó su fracaso en la temporada 2000/01 y sólo duró un año más. Al respecto las opiniones son contundentes, por ejemplo la emitida por la Asociación de Jugadores: "De este modo han puesto en marcha un rápido sistema de destrucción de nuestro deporte. La desnacionalización del básquetbol ya comenzó y la pregunta es ¿dónde se desarrollarán los jóvenes jugadores? ¿Sanearán sus economías los clubes gastando menos dinero para conformar planteles de tres extranjeros?". Como bien se desprende del comunicado de los jugadores, este mamarracho dirigencial condena el desarrollo de los juveniles, futuros integrantes del recambio natural que ya comienza en la Generación Dorada.

Como en un juego de mesa, la Liga Nacional y el porvenir de la selección nacional retroceden un lugar.

jueves, 28 de agosto de 2008

El referato argentino, siempre en la mira

Pasan los años y el referato sigue caminando en la cuerda floja del fútbol argentino de Primera División.

Primordialmente, el nivel de todos los árbitros es de mediocre para abajo, si bien no existe medio deportivo o periodista que se pronuncie abiertamente en este sentido, es una verdad insoslayable. Y en una segunda línea podemos enumerar ciertas justificaciones de esta mediocridad: el beneficio a los colores de una camiseta en particular (Boca, River y Arsenal -el equipo del mandamás de la AFA- se encuentran en el podio), el poco compromiso que se traduce en posteriores "favores" a figuras importantes o referentes de determinados equipos (la connivencia que tienen los árbitros con Juan Sebastián Verón no para de sorprender) y la mano dura ante los equipos débiles que deben pelear frente a estas injusticias y contra el fantasma de una tabla de promedio que lo obliga a hacer un "campañón" para poder permanecer en la División más alta del fútbol argentino.

Árbitros mediocres, de bajo perfil o de un perfil alto aunque ciertamente payasezco, como el siempre simpático Baldassi, son un cocktail ideal para manejar a gusto los torneos de Primera, siempre con el pulgar en alto de Don Julio, por supuesto. ¿De qué serviría contar con árbitros de primer nivel? ¿Árbitros que entiendan el juego? ¿Que hayan sentido una pelota bajo su botín y sientan el fútbol como un jugador más, o aun como un simple hincha, que claramente ve cómo el "juez" de turno cada fin de semana comete horrores de todos los colores? Preguntas que el espectador de fútbol continúa sin hallar respuestas, mientras tanto, TODO PASA Y SIGUE PASANDO.

martes, 26 de agosto de 2008

Un bronce que vale oro

Argentina cumplió el objetivo olímpico de subirse al podio venciendo a Lituania en la lucha por el bronce. Lituania llegó demasiado lejos en el torneo ya que se trata de un equipo que entró a la cancha suponiendo el resultado puesto en su favor por la ausencia con aviso de Ginóbili y la lesión de Nocioni.

Pero los jugadores argentinos demostraron una vez más que no iban a levantar la bandera blanca ni tirar la toalla sin antes dar batalla y dejar la piel en la cancha. Grave error de los lituanos al subestimar ni más ni menos que al equipo con más tesón y corazón de todo el mundo. Argentina fue durante los juegos una demostración de humildad, esfuerzo, amor propio, solidaridad y entrega.

Enorme tarea de Nocioni con 14 puntos y la fiereza de siempre en defensa, disimulando completamente su lesión en la rodilla. Un Scola dándole a los lituanos una clínica de básquet con movimientos en la pintura de un jugador único para redondear 16 puntos. Delfino fue el goleador argentino con 20 puntos, supliendo excelsamente a Ginóbili, y cumpliendo una tarea defensiva excelente. Prigioni fue nuevamente faro y timón del equipo desde la base, marcando el ritmo del partido, conduciendo con mucho criterio y seguridad. Un Paolo Quinteros de enorme relevancia en ataque con certeros triples y frustrando a Jasikevicius con una defensa tan pegajosa como efectiva.

Otra proeza y una gran conquista de la selección argentina, otra página escrita en la historia de la Generación Dorada, un orgullo que no necesita otra presea de oro para ganarse un aplauso cerrado.

No quedan más que palabras de agradecimiento a nuestros jugadores. Todos de pie aplaudiendo.

sábado, 23 de agosto de 2008

El Fútbol Argentino sigue siendo de Oro


Hace 4 años, el Fútbol Argentino se llevaba por primera vez el Oro en Atenas, y hoy en Beijing la historia se repite. El Sub-23 dirigido por Sergio Batista hizo valer la lógica de los pronósticos que lo auguraban como el candidato por la jerarquía individual de los jugadores que componen este plantel y se llevó la presea dorada en forma inobjetable.

El último escollo fue Nigeria y, en una tarde muy calurosa, se llevó un triunfo ajustado que le hizo gritar otra vez campeón olímpico. Bajo la batuta de esa gambeta intratable de Lionel Messi, los aportes de Riquelme, la gran revelación que fue Di María (que se anotó en la Final con una exquisita definición), un Agüero clave en el triunfazo frente a Brasil, un doble cinco Gago-Mascherano que se entendió cada vez mejor y una defensa que estuvo a la altura de las circunstancias le bastó (y sobró) a Argentina para alcanzar la gloria en China y gritar bien alto que el fútbol argentino sigue vigente y en la cima del fútbol mundial. El pueblo futbolero, agradecido.

martes, 19 de agosto de 2008

Argentina le dio una lección olímpica a Brasil y va por el Oro

Como para no olvidar. Con un contundente triunfo por 3-0, que incluyó momentos de goce para el paladar del hincha, el Sub-23 ya palpita la reedición de la final de Atlanta 1996 contra Nigeria y sus siempre polémicos jugadores "juveniles". Por su parte, para Brasil y especialmente para su DT Dunga, el cachetazo de esta derrota nada menos que frente a Argentina y postergando una vez más el título que le falta a la "verdeamarella", será difícil de digerir por un tiempo bastante largo.

Fue clave la contundencia del equipo de Batista, luego de un primer tiempo donde poco se jugó y los equipos no arriesgaron demasiado, si bien tuvieron una chance clara por lado, en la segunda parte Argentina pudo soltarse a partir de la concreción en la red. Los desbordes punzantes de Di María, el esperado oportunismo del Kun Agüero, el desequilibrio constante de Messi, el acompañamiento de Riquelme, la contención de Gago y Mascherano sumado a una defensa que se calzó el overol ante los cucos brasileños y un Romero que tuvo la complicidad de su palo derecho en dos oportunidades fueron forjando una victoria que terminó redonda por donde se la mire y, para el gusto de la tribuna, terminó con momentos de nerviosismo en el multicampeón del mundo que acabó con la expulsión de dos jugadores al término del match por juego brusco.

Lo dicho al inicio de esta columna, el próximo sábado a la una de la madrugada, el pueblo futbolero prendido a las pantallas para el "revival" de Atlanta 1996, Argentina vs. Nigeria por el Oro: el lugar más alto del podio en juego y, por qué no decirlo, el orgullo también.

lunes, 18 de agosto de 2008

El campeón olímpico va por Grecia

Argentina no iba a mostrar la cobardía y falta de respeto al básquet de Lituania en su última presentación, teniendo ambos equipos su clasificación a cuartos de final y su ubicación en el grupo A aseguradas. Lituania no habría salido a la cancha si el reglamento se lo hubiera permitido. Dejarse perder por 31 puntos con Australia es insultar el deporte más allá de especulaciones sobre regular esfuerzos de cara a un enfrentamiento en el cual el resultado sí tendrá vital importancia. Hoy la sensación térmica de la caja torácica de los jugadores lituanos fue sensiblemente menor que las bajas temperaturas que registra el país balcánico.

El equipo argentino sí fue una demostración de corazón, sangre caliente y espíritu ganador a pesar de tener bajo llave la clasificación a cuartos y el segundo puesto en su grupo.
Por eso aderezó y salió a comerse a Rusia desde el primer cuarto, gracias a que los dirigidos por David Blatt se mostraron como en toda la competición olímpica: un conjunto anárquico e individualista. Este fue un duelo entre un equipo vs. un plantel de jugadores. Nocioni se cargó el equipo al hombro con la fiereza de siempre en defensa, colaborando en todos los rubros y tomando la posta en ofensiva, cerrando el primer parcial con 11 puntos.

En el segundo cuarto Sergio Hernández hizo lo que tenía que hacer, dar minutos a Kammerichs y Porta, para oxigenar y dar descanso a los titutales. El resultado no fue bueno ya que Argentina instantáneamente perdió el volumen de juego que inyectaba Nocioni en ataque y el orden que Prigioni imprimía desde la base. Con el reingreso de ambos Argentina volvió a apretar en defensa, hubo buena rotación del balón y juego colectivo buscando al hombre más cómodo para tomar el tiro. Scola se mostraba muy activo en la ofensiva y junto a Prigioni reeditaron la sociedad que los hizo famosos en España, complementándose muy bien.

Prigioni continuó encontrando a sus compañeros con pases milimétricos, en movimiento y de estáticos saques. De sus 6 asistencias en el tercer cuarto, 4 tuvieron como destinatario sin escalas a Scola. Nocioni comenzó a castigar desde 3 puntos, tomando tiros cómodos y con efectividad perfecta (4 de 4). Buena gestión en defensa de Juan Gutiérrez, quien además aportó algunos puntos desde la línea de libres. Al preservar el técnico argentino a Oberto, se mostró como un relevo más confiable que el tosco e intrascendente Román González, que aún no comprende que estos no son partidos de la Liga Nacional. Su entrenador es el mismo, las exigencias de equipo totalmente diferentes.

En el último parcial Rusia comenzó una arremetida que lo arrimó por la mínima diferencia. Pero Scola siguió convirtiendo puntos de todos los colores y deshilachando la red con su tiro de media distancia. Una tarea impresionante y una planilla personal que mostraba sus 37 puntos -rércord olímpico para un argentino- y 9 rebotes. Prigioni marcó otro récord olímpico argentino con 10 asistencias -superando a Milanesio y Espil- para acompañar sus 11 puntos.

El resultado del partido no cambiaba las posiciones ni los rivales en los cruces de cuartos. Pero Argentina, a diferencia de Lituania, sí parafraseó al filósofo Pascal: "El corazón tiene razones que la razón no entiende".

domingo, 17 de agosto de 2008

Racing y un precipicio sin fin

Racing prosigue con su caída libre, en un precipicio donde se puede seguir sumergiendo más y más con el paso de los años. Un nuevo capítulo parece escribirse con las dos derrotas acumuladas en el inicio del Torneo Apertura 2008.

En la primera fecha, frente a Lanús, un equipo armado y que puede aspirar a pelear bien arriba, la derrota fue a poco del final, pero en la jornada de hoy, la derrota contra un débil Huracán reaviva los fantasmas que vienen azotando al Club desde hace más de una década, con quiebras (del Club y, luego, de su gerenciadora), desfile de DTs y jugadores que sólo engrosan el pasivo de lo poco que queda en La Academia. En la actualidad, Juan Manuel Llop apostó por quedarse, en una decisión cuanto menos rara, porque el equipo se desmembró totalmente, perdiendo a referentes (como Adrián Bastía, Facundo Sava, Maxi Estévez, Matías Sanchez e Hilario Navarro -nada menos que a Independiente-) e incorporando refuerzos que son una incógnita, además de contar con varios juveniles cuyas espaldas no pueden sostener padecimientos que vienen de años y años de mala gestión.

Más allá de la situación deportiva, hay que decir que Blanquiceleste S.A. entró en quiebra y son muchos los que se preguntan quién realmente se encuentra al mando del Club.

Una reflexión y un párrafo aparte para los hinchas, socios y simpatizantes, quienes más allá del sufrimiento constante por el Club de sus amores y que suelen ser victimizados por toda la opinión pública, son en cierta manera responsables de este presente. Varios personajes, de cuanto menos dudoso pasado, han manejado los hilos de Racing, pero en todos estos años no ha habido una organización o movimiento serio cuyo fin sea refundar al Club de Avellaneda, más allá de marchas reaccionarias al lugar de turno (oficinas de Blanquiceleste S.A., AFA, etc.) tras malas campañas del equipo. Por eso, un mea culpa por parte de la gente racinguista, sería necesario también.

Ahora, Racing tiene por delante ni más ni menos que el clásico de barrio frente a Independiente, una nueva parada donde las cosas pueden empeorar. ¿Aún más? Sí, en Racing está demostrado que siempre se puede estar peor.

Hacia los cuartos de final

Hay que cumplir con la formalidad de jugar el último partido frente a Rusia, que luego deberá volver al frío de la geografía más extensa del mundo. El último campeón europeo soprendió -¿o fue sorpendido?- con actuaciones propias de un combinado sin experiencia ni roce internacional y dejando una pálida imagen luego de ser vapuleado por Croacia y Australia, transformandose estos últimos en inesperados verdugos de los rusos.
Frente a esta insólita realidad, Argentina jugará sin la presión de necesitar sumar punto alguno, pero con la oportunidad de emitir otra declaración de fuerza antes del choque de cuartos de final frente al conjunto helénico. Será además una buena chance de probar en cancha a aquellos jugadores que realizan habitualmente un avistaje de los partidos desde el banco.
Rusia cuenta entre sus principales figuras al NBA Kirilenko, Viktor Khryapa y el norteamericano nacionalizado JR Holden, héroe en la final de la Eurocopa frente a España.
Ganar o perder no cambia las posiciones en el grupo A, pero aunque sea una formalidad, hay que cumplir con el trámite.

sábado, 16 de agosto de 2008

A un paso del podio

En un partido que no debió hacérsele tan trabajoso, el equipo del Checho Batista ganó por la mínima y se predispone a afrontar el clásico sudamericano contra el rival de siempre: Brasil.

Con este triunfo, Argentina ya casi se asegura una medalla, puesto que de los cuatro semifinalistas, tres de ellos se irán con una presea a casa.

Decíamos que no le fue fácil a la Argentina, se debe destacar que en la primera media hora de juego mostró su mejor cara, administrando con criterio el balón y apretando el acelerador en el momento justo para hacer daño, siempre bajo la batuta de Messi (fundamental e imparable en toda la noche china) y un Riquelme que comenzó muy enchufado y que paulatinamente fue desapareciendo a medida que pasaban los minutos. Luego el nivel mermó y cayó el empate holandés que hizo emparejar las cosas, a partir de allí el triunfo bien pudo corresponder a cualquiera de los dos equipos. Argentina manejó en mayor medida el esférico durante el resto de las acciones, pero las situaciones de peligro tan sólo pasaban por los pies de Messi y Agüero, con la pólvora mojada, desperdició dos situaciones clarísimas. Así fue que llegó el tiempo suplementario y Di María acertó una excelsa habilitación de Messi para poner al frente 2-1 a la Selección, luego Batista le negó el ingreso a Buonanotte y apostó por Banega para resguardar la victoria y aguantar algunos embates sobre el final de la Selección Naranja que poco produjo.

Una mención especial para la lesión de Oscar Ustari, desde esta columna esperamos que no sea nada grave.

El Sub-23 ya está en semifinales y el objetivo está cada vez más cerca, el próximo escollo es nada más y nada menos que Brasil, el próximo martes 19 a las 10 hs. Imperdible.

Argentina se aseguró el segundo puesto en su grupo

El triunfo sobre Irán permitió al equipo argentino aferrarse al segundo lugar de su grupo, evitando de esta forma el tan temido cruce en cuartos de final con Estados Unidos o España. El primer lugar del grupo quedó asegurado para Lituania tras vencer a Croacia.

Argentina logró una amplia diferencia en el resultado final a pesar de desplegar una defensa muy floja sobre los iraníes, permitiendo que el conjunto asiático convirtiera demasiados triples y puntos muy cerca del aro.

El comienzo preocupaba por la alta efectividad de Irán detrás de la medialuna, único recurso ofensivo con el cual sin embargo equilibraban el marcador. Argentina dependía de las penetraciones y el goleo de Ginóbili, goleador con 32 puntos y completando una soberbia planilla con 4 asistencias y 3 rebotes. Scola acompañó con 20 puntos y 7 rebotes.

Ginóbili castigó en el tercer cuarto con 4 de 4 en triples, lo que permitió que la albiceleste tomara una ventaja suficiente para que Sergio Hernández se decidiera a disponer el ingreso de los recambios que den descanso a los titulares, que promedian 30 minutos por partido. Una exageración y un error que el técnico sigue cometiendo. Kammerichs no es Herrmann pero debería tener más minutos. Porta no es Montecchia pero debería tener más minutos. Se entiende por lo visto en los cuatro partidos que ni Román González ni Juan Gutiérrez están a la altura de las circunstancias. El juego interno tendría recambios confiables si el entrenador hubiera preferido a experimentados como Wolkowisky y Gabriel Fernández.

En los tramos finales del encuentro no hubo sobresaltos y Argentina abrochó una victoria por 97-82, importantísima para no encontrarse tempranamente con una posible eliminación a manos de Estados Unidos o España. El rival en cuartos de final será el mismo que hace cuatro años: Grecia. En caso de ganar, el conjunto argentino tendrá que enfrentar a los norteamericanos si estos se posicionan primeros en su grupo.

miércoles, 13 de agosto de 2008

La vigencia de Boca

Una nueva temporada comienza y la vigencia del éxito sigue siendo moneda corriente en la actualidad del conjunto de la Ribera. Desde los primeros logros bajo la batuta de Carlos Bianchi, allá por 1998, Boca Juniors casi ha desconocido los sinsabores y ha cosechado cataratas de lauros a nivel nacional y, principalmente, en el ámbito internacional donde se lo ha reconocido indiscutiblemente.

Si bien sólo ha disputado dos cotejos frente a rivales que se han mostrado claramente inferiores (Gimnasia de Jujuy -por el torneo doméstico- y Arsenal de Sarandí -por la Copa Sudamericana, donde tras ganar 3-1 de visita ya se asegura un nuevo trofeo-), el temple ganador del equipo hoy dirigido por Carlos Ischia sigue intacto y goza de un perfecto estado de salud, siempre fortalecido por una base de jugadores que no cambia abruptamente de temporada a temporada y una coherencia dirigencial que es modelo en el fútbol argentino.

Pasando al plano deportivo, esa base que mencionábamos posee grandes columnas en cada una de sus líneas. En el fondo, un arquero regular como Caranta y una línea de cuatro clásica, con defensores laterales (Ibarra y Morel) que se proyectan con criterio y se calzan el overol cuando así es necesario, más una dupla central (Cáceres y Paletta) que se va consolidando. El mediocampo, el termómetro que tiene Boca, Sebastián Battaglia es pieza clave, más el acompañamiento del siempre cumplidor Vargas y el flamante intransferible (declaraciones textuales de Pompilio) Jesús Dátolo. En el ataque, el tridente conocido: Riquelme (hoy su reemplazante es Gracián), Palacio y el interminable goleador Palermo.

Allí está Boca, un club que en 10 años se ha consolidado para estar siempre en la pelea, dejando a las claras que esta realidad no es tan sólo una "década dorada" sino la certeza del éxito vigente... y que sigue, cuanto menos, en el corto y mediano plazo.

Argentina enfrenta a la sorpresa croata

Argentina enfrenta el jueves a Croacia que, al igual que Grecia y Alemania, obtuvieron los últimos tickets a Beijing luego de un durísimo torneo clasificatorio disputado en Atenas, apenas un mes antes de la competencia olímpica.

Nuevamente la amenaza se encontrará agazapada detrás de los 6,25, lista para dar un zarpazo. Los números de los balcánicos desde la línea de tres en sus primeras presentaciones erizan la piel: después de tirar 12 de 16 (75%) frente a Australia, los croatas se mantuvieron calientes e hicieron llover 8 de 15 (53%) contra Rusia.

Marko Tomas, Marko Banic, Zoran Planinic y Marko Popovic son algunas de las piezas que arman el rompezacebzas tirador.

El técnico croata Jasmin Repesa construyó un equipo y trazó un proyecto que ya dio los primeros resultados con la obtención del billete olímpico para Pekín. Pero la idea va más allá. Los ex yugoslavos son un grupo de jugadores jóvenes al que Repesa está modelando con vistas al futuro. Los Juegos les llegan en una fase todavía primigenia del proceso pese a que ya palpen resultados concretos. Encontrarse en los Juegos les inyectó poder.

La albiceleste deberá repetir los aciertos defensivos frente a Australia y tener paciencia en ataque para encontrar lanzamientos cómodos.

martes, 12 de agosto de 2008

Como el Ave Fénix

En los papeles una victoria argentina frente a Australia se suponía segura en la segunda jornada olímpica. Pero subestimar no es parte del léxico de nuestra selección a la hora de pisar el parquet. Jugando con la presión de obtener un triunfo que lo coloque nuevamente en carrera, y con la necesidad imperiosa de mostrar progresos en el juego, Argentina salió a enfrentar al equipo oceánico buscando la redención. Y si bien está lejos de recibir la absolución, la albiceleste dio muestras suficientes de que va por ella.

El primer cuarto mostró una defensa muy agresiva y consistente, lo que permitió lograr una combinación letal al mezclarse con buen despliegue en ataque colectivo, a partir de una concepción de equipo, marca registrada argentina. Prigioni despertó de su letargo, aquietó sus aguas y dirigió la orquesta con más circulación de balón y menos pique. Fundamentalmente se apreció lo que ocurre cuando Scola y Oberto se adueñan de la pintura lastimando con técnica y oficio, combinándose para marcar la mayoría de los puntos argentinos en el primer y segundo cuarto. Una verdadera pesadilla para los internos australianos y para cualquier rival ya que Scola jugando cerca del canasto es negocio.
La triangulación Ginóbili-Oberto-Scola resultó decisiva para lograr una amplia diferencia que se mantendría hasta el cierre del partido. La excelsa tarea defensiva por parte de Oberto obligando al NBA Bogut a tirar alejado del aro, desarmó la estrategia oceánica.

En el segundo cuarto Argentina entró en un bache defensivo y ofensivo poco profundo y normal, pero peligroso cuando la diferencia no sea tan abultada. Sergio Hernández sigue empeñado en no revolver el banco, inexplicablemente borrando de la rotación a Kammerichs y Leo Gutiérrez, y enviando a la cancha a Quinteros y a Román González para que den un paseo de 2 ó 3 minuos. No confía en Porta, relevo natural de Prigioni, otorgandole ese rol a Delfino que cuando se disfraza de base abusa del pique, la posesión del balón y lo devora el individualismo. Afortunadamente Ginóbili buscaba espacios para servir exquisitas asistencias a sus compañeros con la precisión propia de un reloj suizo.

Un Ginóbili intratable en ataque -fue el goleador con 21 puntos- convirtiendo y distribuyendo juego a puro vértigo y desequilibrio, con criterio y coeficiente basquetbolístico asombrosos, disimuaba la ausencia de Pepe Sánchez en esta actualidad.

Argentina abrió el último parcial con una ventaja de 21 puntos pero soltó el pedal del acelerador y los australianos lo pisaron a fondo de la mano del velocísmo Mills para poner un parcial de 11-0 erosionando la ventaja a 10 puntos; la albiceleste lejos de desesperarse desplegó jerarquía y puntería para cerrar el partido.
Próxima valla: Croacia. Habrá que saltarla.

domingo, 10 de agosto de 2008

Comenzó a rodar la N° 5

Comenzó agosto y volvió el fútbol para dar inicio a la temporada 2008/09.

En el ámbito internacional, la Selección Sub-23 del Checho Batista ya se metió en los Cuartos de Final de los Juegos Olímpicos que se disputan en Beijing, con el objetivo de defender el oro logrado de la mano de Marcelo Bielsa en Atenas 2004. A través de dos triunfos por la mínima, ante Costa de Marfil y Australia, en rigor justificados por la gran jerarquía individual con la que cuenta un plantel donde la máxima figura es Lionel Messi, Argentina se encamina a pensar en grande y soñar con una nueva presea dorada.

En el plano local, se puso en marcha el Torneo Apertura 2008, con muchos planteles renovados, proyectos que dan sus primeros pasos y la ilusión intacta de cada comienzo en todos los equipos. Lo visto en la primera fecha ha sido aceptable a nivel general, si bien los equipos se encuentran sin trajín futbolístico por las pretemporadas, esas pretemporadas made in Argentina donde se prepondera en demasía lo físico sobre lo futbolístico. Dejando de lado el plano deportivo, donde trataremos todo el acontecer futbolísitico con la mirada crítica de Vanguardia, la nota negativa vino de la mano de quien fuera el artífice del último torneo logrado por River: Ariel Ortega volvió a recaer en la indisciplina, producto de una enfermedad que le sigue ganando por goleada y finalmente recala en Independiente Rivadavia de Mendoza, tras ser borrado del club que es ídolo. El futbolista cambia de casaca y la pelota sigue rodando, Mendoza está de para bienes y el Burrito sigue padeciendo, siendo la única víctima que nadie tiene en cuenta.

Así las cosas, la N° 5 ya puso primera y Vanguardia te va a dar su opinión al respecto a lo largo de cada semana deportiva.

Argentina no pudo con Lituania en el debut

El certero triple de Kleiza sobre el cierre del partido puso en evidencia lo que Argentina debía evitar: que Lituania fuera efectiva desde larga distancia. En un partido que Argentina comenzó defendiendo con solidez, el equipo poco a poco se fue desdibujando, tomando y fallando muchos tiros desde fuera de la medialuna. Lituania también abollaba el aro, lo que permitió que la albiceleste se mantuviera a flote. Un factor muy notorio fue la falta de un faro en la base que guíe las ofensivas, con un Prigioni apresurado y cargado de faltas. La acumulación de faltas también llevaron largo rato al banco a Ginóbili y Scola.
El último cuarto fue todo de los lituanos, que lograron escaparse en el marcador a una distancia que parecía imposible de alcanzar. Pero una ráfaga de Ginóbili, abanderado fuera y dentro de la cancha, y una conversión de Scola a menos de 2 minutos del cierre, trajeron a la memoria el debut argentino en Atenas 2004. Los defensores del oro tuvieron la gran oportunidad de convertir la igualdad del marcador en una bisagra e inclinar la balanza, pero Ginóbili falló un lanzamiento a 19 segundos, quedando la suerte del partido en manos lituanas. Kleiza clavó una profunda daga para sumar de a tres, con dos segundos en el reloj. No quedó tiempo para repetir la historia.

sábado, 9 de agosto de 2008

La Generación Dorada comienza a recorrer el camino hacia lo más alto

La defensa del oro comienza este domingo con muchas expectativas y también con muchos interrogantes, producto de los resultados que el equipo argentino cosechó en los amistosos previos a la cita olímpica.
Enfrente espera Lituania, un equipo que no contará con tres piezas clave (incluídos los NBA Ilgauskas y Songaila) y que aún así dispone de recambios de calidad. La clave del poderío lituano pasa por su despliegue perimetral encabezado por el liderazgo del armador Jasikevicius, muy bien acompañado por Siskauskas, Kaukenas y el NBA Kleiza.
La clave del partido estará en asfixiar defensivamente a los externos lituanos conteniendo sus penetraciones y su temible tiro de tres puntos. En la pintura los internos albicelestes tendrán un áspero trabajo frente a los gigantes Krystof Lavrinovic, Javtokas y Petravicius. El oficio de Oberto y el Luifa Scola en ambos costados del parquet, y un Román Gonzalez fajándose bajo el aro serán parte de la dura batalla. Los rebotes ofensivos que toman los rivales, un problema recurrente en el equipo argentino, deberá mejorar notablemente.
La ofensiva argentina tiene variantes, pero la escasez de minutos de calidad que inyecta desde el banco el técnico Sergio Hernandez no da confianza a recambios como Quinteros, Kammerichs y Leo Gutierrez.
El domingo a las 5.45 hs. comienza a rodar el sueño olímpico. A no quedarse dormidos.