miércoles, 7 de octubre de 2009

Astrada, otra vez en casa

En medio del estado de asfixia en el cual se encuentra River, llegó en el día de hoy un tubo de oxígeno como para dar un atisbo de esperanza en lo que resta del conflictivo año eleccionario que vive el club de Núñez.

Leonardo Astrada, un hombre de la casa, ya se calzó el buzo y empezó a trabajar con miras al clásico del próximo lunes frente a un Independiente que quiere dar pelea en el torneo, bajo el mando de otro reconocido riverplatense como Américo Gallego. El Jefe comenzó a ocuparse en la difícil tarea de levantar a un plantel que viene de tumbo en tumbo y que ni siquiera la llegada de referentes como Ariel Ortega y Matías Almeyda -además de Marcelo Gallardo, que se encontraba en River desde el semestre anterior- han hecho mella en el rendimiento y los resultados que algunos hubieran previsto. Muy lejos de ello, lo del Millonario ha sido tan pobre que muchos se atreven a pronunciar por lo bajo la temida palabra: promoción.

En sus primeras declaraciones, Astrada no le esquivó al bulto y habló de todo, de los valores con los que cuenta, de la poca experiencia del plantel, de que tiene que sumar puntos, de intentar llegar a la Copa Libertadores 2010 y de, justamente, la promoción. Un baño de agua pura y cristalina para la actualidad de River, para comenzar desde cero. El nuevo DT muestra públicamente las cartas sobre la mesa que le propone este proceso versión 2009, sin cassette alguno ni medias tintas. El legendario ex volante central sabe que va a trabajar con tranquilidad y que el plantel está en el ojo de la tormenta, ya que en caso de no darse los resultados, el dedo acusador del hincha caerá sobre los 11 que salgan a la cancha en primera instancia y en segundo lugar el blanco predilecto -y con justa razón- será la dirigencia actual encabezada por José María Aguilar que ha llevado al club a este momento que no tiene precedentes en la historia de River. ¿No hubiera sido indicado adelantar las elecciones, en una señal de sinceramiento? Lamentablemente, esto no cabe en la cabeza de Aguilar y cía.

Se inicia un nuevo ciclo en River y la cabeza del hincha del Millonario descansa con cierta tranquilidad porque su equipo se encuentra en buenas manos, queda muchísimo trabajo por delante, los resultados no aparecerán instantáneamente pero la llegada del Jefe puede ser primer paso para que la letra de la canción vuelva a entonarse y que "el más grande siga siendo River Plate".

1 comentario:

  1. Mucho trabajo para el negro, que es laburador y seguramente sacará a River del pozo donde está.

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