domingo, 4 de octubre de 2009

En la Copa Argentina, la alegría es santiagueña

Quimsa de Santiago del Estero se adjudicó la Copa Argentina disputada en el definitorio cuadrangular disputado en la anfitriona ciudad chubutense de Trelew. Fue victoría para Peñarol 77 a 73; sin embargo, las matemáticas jugaron en favor de los santiagueños, que dependían de sí mismos para alzarse con la Copa.

Gimnasia de Comodoro, otro de los semifinalistas, había hecho su trabajo anoche: derrotó a Sionista de Paraná, por 81 a 66, y mantuvo la expectativa por llegar a un triple empate y pelear por el título, si en el cotejo de cierre de la Copa Argentina Peñarol vencía a Quimsa por entre 12 y 18 tantos, y apartir de ahí a hacer cuentas, con calculadora o ábaco en mano. Una ventaja a obtener casi utópica teniendo en cuenta la contundencia y el buen rodaje que los santiagueños mostraron durante el torneo. Pero como indica la máxima "equipo que toca Sergio Hernández, equipo que es garantía de garra, empuje y orden táctico", todo era posible.

El primero tiempo entre milrayitas y la Fusión mostró un bajo goleo y cierto desorden en dos equipos que se caracterizan por lo opuesto. Defensas herméticas -como se esperaba-, hacían dificultoso el ingreso al canasto, por lo que ambos equipos recurrieron al tiro externo con buenos resultados. Por Peñarol, su conductor "Tato" Rodríguez fue el goleador anotando la mitad de los puntos de su equipo, con el tanteador congelado al entretiempo 36-32 a favor de Quimsa, que por su lado encontró mucho goleo desde el banco, con el base sustituto Balbi como estandarte.

El tercer cuarto fue un solo de Julio Mázzaro frente a Peñarol. El escolta anotó los primeros 14 de los 19 puntos de su equipo hasta que los de Sergio Hernández lo anularon en los últimos 3 minutos del parcial y hasta el final del juego. Una fragil defensa santiagueña, una ofensiva Mázzaro-dependiente y una arremetida ofensiva de los marplatenses, arrimaron a Peñarol a 2 puntos al cierre del parcial.

En el cierre, los dirigidos por Miguel Romano trabajaron en ataque con mayor paciencia, rotando más el balón, tomando tiros cómodos. Los milrayitas se mantenían a tiro a pesar de apurar lanzamientos y sin ideas claras, pero el reingreso de Tato Rodríguez le devolvió un poco de fluidez luego de permanecer en el banco casi todo el cuarto anterior. En los instantes finales, con el marcador 65-62 favorable a Quimsa, Treise desperdició la sentencia del partido fallando dos tiros libres y, en una corrida desesperada, Leo Gutiérrez encontró a un solitario Rodríguez que con un soberbio triple igualó el marcador y envió el cotejo a una prórroga, manteniendo vivas las esperanzas de Peñarol.

En los 5 minutos extra, los de Hernández mostraron una agresividad y convicción notables, con un Tato Rodríguez intratable; fueron netamente superiores en la prórroga y se llevaron una victoria por 77 a 73 pero que no alcanzó para alzar la Copa.

Finalmente entonces, la alegría es santiagueña.

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