sábado, 24 de octubre de 2009

Tres para puntear y el referato otra vez lamentable protagonista

El fútbol de viernes y sábado del Torneo Apertura dejó, aunque sea por unas horas, a tres punteros: Estudiantes, Banfield y Newell's quedaron liderando las posiciones.

Banfield ganó 3-0 frente a los mendocinos de Godoy Cruz, hizo punta y a cobrar. El equipo de Julio César Falcioni ilusiona a la gente del Taladro, ya que tuvo otra labor convincente y cuando se lo propuso, definió el pleito y mantiene el invicto en el campeonato. Hay razones para la esperanza y para el clásico canto "que de la mano, de Julio César" que entonó la gente de Banfield en más de un pasaje del cotejo. El orden que les inculca a sus equipos el DT vienen de la mano de los resultados y este Banfield hasta muestra un fútbol de alto voltaje en los metros finales con la dupla uruguaya Santiago Silva - Sebastián Fernández y el aporte buen pie de la línea media con Walter Ervitti y James Rodriguez.

El viernes, en el primer partido de la jornada, el arbitraje comenzó a dar su inestimable aporte para manchar la victoria de Estudiantes de La Plata, luego de que el Pincha ganara 1-0 frente a Atlético Tucumán con un gol de penal luego de un polémico fallo de Rafael Furchi. Al Santo Tucumano le siguen pasando factura del duro camino que se les presenta a los recién ascendidos, no sólo tiene que cargar con la Espada de Damocles que significa el Promedio, sino que el lastre se hace más pesado con los hombre de negro que le pitan en contra. Figurita repetida que se observa inevitablemente en cada temporada con el ascendido de turno. En resumen, el goleador Mauro Bosselli no perdonó desde los doce pasos y marcó la única diferencia que existió entre ambos equipos y que le permitió al campeón de América alcanzar el primer puesto.

En el último turno del sábado, el gran perjudicado fue Vélez. Otro de los árbitros que siempre están en el ojo de la tormenta, Javier Collado, incidió decididamente en el resultado del partido que terminó triunfando Newell's por 2-1 en Liniers. En primer término, no vio una clara infracción a Somoza en el gol del empate del conjunto rosarino, lo cual permitió dejar habilitados a Schiavi y Boghossián para concretar. Más tarde, una clara mano de Formica que despejó con el codo cuando saltó en la barrera tras un tiro libre que debería haber sido sancionado con la pena máxima. Así, se tiñó un poco del color de la injusticia la victoria de Newell's, que volvió a demostrar que tiene agallas de sobra para entrar en la pelea seria por el título de campeón.

Lamentablemente esta columna se tiene que centrar en estas actuaciones que siempre dan el presente en el fútbol argentino, un poco por la mediocridad de quienes dirigen los partidos de Primera División y otro tanto por la pésima organización de los torneos que termina favoriendo a los más poderosos y que hace padecer a quienes vienen desde abajo. Cualquier similitud con la realidad social que toca vivir a la Argentina, no es mera coincidencia.

Mejor, que ruede la pelota, por un capítulo como la gente.


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