jueves, 20 de mayo de 2010

Estudiantes se quedó con el descontrol de Desábato y sin la Copa

De la misma manera que en el torneo local, a Estudiantes de La Plata se le escapó la Copa Libertadores en el último suspiro. En el Clausura, no supo ganar frente a Rosario Central en la anteúltima fecha y eso le valió buena parte de sus chances de campeonar y, ahora en el máximo torneo continental, erró los caminos a la hora de definir un partido que apenas a los 21' del primer tiempo ya se encontraba arriba 2-0 y al filo del pitazo final Inter de Porto Alegre convirtió el gol que le permite pasar a semifinales a los brasileños.

Quizás esa ventaja inicial fuera la principal dificultad que se le cruzó en la noche quilmeña, porque el Internacional fue un pálido equipo que estuvo a merced de lo que hizo o, en este caso, no terminó por hacer Estudiantes. Al cerrarse la primera etapa y con el resultado 2-0 Alejandro Sabella dispuso el ingreso de Marcos Angeleri por Leandro González, en un claro mensaje para asegurar la estructura defensiva que salvaguarde el arco propio del valioso gol visitante. Tal fue así que Estudiantes cedió terreno y dominio de pelota a un rival que con pocas luces tuvo un par de ocasiones claras que Agustín Orión se encargó de tapar, el Pincha tampoco pudo explotar el contragolpe porque careció de velocidad, con Sosa y Verón que se mostraron exhaustos realmente y Boselli que nada pudo hacer en su emulación del Llanero Solitario en ataque.

Como una premonición, el humo de las bengalas opacó la visión en el área del arquero pincharrata y en un avance llegó el descuento por parte de Giuliano para que la humareda se esclarezca y dé lugar a la hazaña de parte de los brasileños.

Pero, al igual que tras el empate frente a Rosario Central, hubo un protagonista que cada vez que puede no pierde oportunidad de dar el presente a la hora de las controversias y la violencia, un tal Leandro Desábato. Frente a los canallas, la violencia fue verbal al poner en duda el arbitraje de esa tarde y una supuesto perjuicio orquestado anti-pincha, algo totalmente injustificado y fuera de la realidad. Y lo de esta noche, se inició en una discusión seguida de tumulto con Roberto Abbondanzieri una vez finalizado el partido, pero que pasó a mayores una vez que Desábato fuera agredido por Lauro, arquero suplente del Inter, que lo atacó cuando estaban en plena disputa con el ex guardavalla de Boca. Corridas, cabezazo de Desábato a Abbondanzieri, descontrol. Claro, por parte de Estudiantes solamente el defensor estaba fuera de sí, porque sus compañeros atinaron a no entrar en esta locura. Una pena, por Estudiantes, por el fútbol y por este personaje que suma varios sucesos de este tipo, si nos remontamos al año 2005 cuando supo pasar una noche en una comisaría brasileña luego de provocar a un delantero de San Pablo con insultos racistas, ni qué decir de su intercambio de insultos con Ariel Ortega en el último Estudiantes-River donde lo chicaneó con la enfermedad del jugador millonario.

Un afortunado el defensor, ya que en niguno de los casos expuestos ha sufrido sanciones. Esta vez opacó aún más la derrota de Estudiantes de La Plata, su club que debería tomar alguna acción disciplinaria al respecto. Nunca Desábato recibió sanción alguna, ojalá esta vez sea la excepción.

1 comentario:

  1. Ese Desábato es un desubicado total. No se la puede agarrar con el pato y darle ese cabezazo traicionero. Y luego argumentaba ante el árbitro que le habían pegado y el corte se lo hizo solo, por bobo.

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