domingo, 16 de mayo de 2010

Pablo Mouche y un nuevo episodio para el psicólogo

No aprende. El viernes por la noche, en una nueva derrota de Boca, Pablo Mouche volvió a escribir otro episodio en su pelea contra él mismo. Volvió a ver la tarjeta roja en un abrir y cerrar de ojos, primero protestó un fallo a Javier Collado que le significó la tarjeta amarilla y tras cartón le hizo gestos a la tribuna de Banfield. Como en el último partido que disputó en Avellaneda contra Independiente, fue expulsado.

De más está decir que tiene condiciones de sobra para explotar, pero sus malas reacciones tanto dentro como fuera de la cancha le están jugando peligrosamente en contra y su futuro puede verse complicado. Mouche ya había tenido un problema de vestuario con el DT Abel Alves hace poco tiempo atrás y ahora suma hechos que denotan la falta de madurez del joven jugador que, es evidente, no es bien aconsejado por su entorno y, de la misma manera, tampoco es acogido como corresponde puertas adentro de Boca.

El "7" de Boca, un año atrás, parecía ser el sucesor puesto de Rodrigo Palacio y la llegada de Alfio Basile al cuerpo técnico lo tenía como titular en la delantera xeneize junto a Martín Palermo. La titularidad le duró lo que un suspiro, porque el que sí explotó en ataque (siendo volante su posición natural) fue Nicolás Gaitán que se ganó un lugar entre los once iniciales quedando Mouche de lado. Desde allí, el zurdo delantero divagó como alternativa, teniendo pocos minutos en cancha y alguna que otra lesión que lo terminó alejando casi por completo del acontecer futbolístico de Boca. A todo esto también se le sumó otro inconveniente, su relación con una conocida modelo del ambiente televisivo deportivo (Luli Fernández) a quien le vincularon un conflicto por el cual Mouche ha sido hostigado por los hinchas rivales en sus cotejos frente a Independiente y Banfield. Quizás éste sea el cortocircuito que hizo saltar la térmica del jugador que ve -y no va tomando nota de ello- cómo va dilapidando sus chances de Primera con actitudes dignas de un chico que tendrá que solucionar sus propios conflictos para poder salir adelante.

Dicen por ahí que cuando no se está en paz con uno mismo, no se puede estar en sintonía con lo externo. Un baño de humildad, un análisis a fondo de los errores cometidos y mucho trabajo son los condimentos ideales que Mouche deberá considerar, de lo contrario morirá siendo una promesa que no supo aprovechar sus condiciones.

2 comentarios:

  1. me parece cualquiera la nota...
    1_El que tubo problemas con el DT Alves no fue mouche, si no Javier Garcia.
    2_En el torneo apertura del año pasado era titular si, y no lo dejaron de lado solo por Gaitan, él se lesiono y estubo mucho tiempo sin jugar, cuando se recupero el titular era gaitan que no lo iban a sacar por Pablo sabiendo que la estaba rompiendo.
    3_Es cualquiera que digan que tiene problemas solo por tener una relación con Luli Fernandez.

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  2. Hola gracias por escribir. Te respondo:
    1. Tengo de buena fuente que hubo un encontronazo entre Alves y Mouche, además por qué te creés que le dio poca cabida también? lo de Javier García fue otra historia.
    2. Hice referencia a lo de la lesión pero la realidad marca que Gaitán se quedó con la titularidad y sin dudas, Mouche había demostrado poco saliendo entre los once.
    3. Hice mención a lo de Luli Fernández como un tema más dentro de todo el análisis y por el cual ha tenido los últimos problemas en Banfield e Independiente donde la gente le hizo recordar lo que salió en todos lados.
    Un abrazo y discutamos lo que quieras, aunque la nota te parezca cualquiera.

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