sábado, 24 de julio de 2010

Imposible exigir algo

A 21 días de la eliminación del Mundial de Sudáfrica y a tan sólo 18 de disputar su próximo partido internacional ante Irlanda, la Selección Argentina se encuentra en un impasse con Diego Maradona y Julio Grondona como principales protagonistas.

Muy lejos de barajar y dar de nuevo, de comenzar a trabajar cuanto antes para analizar y procesar los errores y capitalizar las enseñanzas que deja en el lomo el primer Mundial de la historia realizado en África, la Selección de Fútbol no se mueve ni para adelante ni para atrás.

Maradona, ¿actual DT?, de viaje en Venezuela visitando al presidente Chávez, y Grondona, mandamás imprescriptible de la AFA, en la dulce espera para un encuentro que defina el futuro del combinado nacional. Ambos, no toman nota de la herida que deja el Mundial, no quieren que cicatrice y continúan en su mundo, sin importar ni el pasado inmediato ni el futuro cercano, menos pensar en el largo plazo, esa planificación que había sido marca registrada en los períodos "Mundial a Mundial" de los cuerpos técnicos de la Selección desde 1978 hasta la partida de Bielsa allá por 2004, desde ahí se cayó rotundamente toda la estantería.

Dentro del agonizante fútbol argentino, la Selección Argentina era tomada con cierta prioridad, y desde el trabajo e independencia con la cual contaba el cuerpo técnico de turno, podía verse una previsibilidad y un atisbo de seriedad dentro de la penosa coyuntura que se muestra con los muñecazos del mandamás y su Comité Ejecutivo de la calle Viamonte.

Ahora, luego de los golpes recibidos y nunca más lejos de una actuación deportiva que salve a esta administración, reina una anarquía lamentable al frente del combinado nacional. No se sabe si Maradona ya digirió y asimiló los errores cometidos, sino que parece que con su viaje a tierras venezolanas volverá envalentonado para tomar el timón y seguir adelante, con un alto perfil por supuesto. Por el lado de Grondona, mutis por el foro total, fiel a su estilo del "todo pasa".

Con este panorama, de poca seriedad y desmanejos, imposible exigir nada.

3 comentarios:

  1. ¿Será necesario jugar el partido con Irlanda? Ah, claro, debe haber muchos euros en el medio...

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  2. Dejame ser inocente y ver el punto de vista deportivo. En ese sentido sí te digo que cualquier partido de la Selección es necesario, como decía en el post hay que empezar a sanar las heridas y empezar de cero para armar un nuevo equipo que tenga aspiraciones importantes y no se quede en el intento.

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  3. exelente nota Dario, me sumo a la inosencia conciente del deporte y a tener que convivir con la realidad del negocio que como ya lo venimos hablando, hasta que el sillon de la presidencia deje de ser un trono, esto seguira asi...

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