sábado, 28 de agosto de 2010

La Columna del Dr: Pensar más allá del Negocio

La organización del campeonato argentino empeora cada año y si intentáramos explicarle a un extranjero cuantas tablas debemos mirar para saber la situación de nuestro equipo probablemente sea más fácil que aquel se reciba de ingeniero a que entienda nuestro fútbol.

Bajo la "excusa" de que los equipos argentinos puedan jugar amistosos con los equipos europeos durante el receso veraniego de estos, nuestra temporada se divide al igual que la del viejo continente: Junio a Junio. Claro que el precio de esto es que mientras los clubes de Europa realizan la pretemporada fuerte en verano en la argentina estamos a mitad de temporada. Por otro lado, a excepción de Boca, los demás clubes no son invitados a los amistosos europeos de pretemporada, con lo cual el argumento de buscar el ingreso de dólares los clubes por esta vía podría ser seriamente cuestionado.

Adicionalmente, dividimos la temporada en dos, Apertura y Clausura, que dado a lo dicho en el párrafo anterior el Clausura es el que abre el año, lo que ya es toda una contradicción. Esto arroja dos campeones al año en lugar de uno como sucede en los campeonatos de elite. Pero la Copa Libertadores, el equivalente a la Champions League, no comienza en Agosto sino que lo hace en Febrero, o sea que arranca a mitad de nuestra temporada. A raíz de ello sucedía que, por ejemplo, el campeón del Apertura 2007 (Lanús) se clasificó para la Libertadores 2009. Con la inestabilidad de los planteles argentinos poco tenía que ver el plantel campeón con el que disputó el torneo continental.

Con este panorama, la AFA decidió que los clasificados para la Copa Libertadores se decidieran en función de una tabla anual acumulada, es decir, el Clausura de una temporada sumado al Apertura de otra. Pero los promedios para el descenso si se suman en función de las tres última stemporadas sumando Apertura y Clausrura respectivo.

El hincha argentino hoy tiene una colección de tablas: la del campeonato en curso (que decide al campeón); la de la temporada (suma para el promedio del descenso y para la Copa Sudamericana); y la acumulada del año (para el ingreso a la Copa Libertadores).

Adicionalmente, a nivel continental, los equipos que juegan la Copa Libertadores suelen ser los mismos que juegan la Copa Sudamericana. Gran error. Ambos torneos deberían disputarse simultáneamente, con una duración anual para dar más descanso a los planteles y permitir la pelea en dos frentes y con equipos diferentes dando a cada certamen la importancia que merece.

Además la Recopa Sudamericana, que dispuntan el campeón de la Libertadores con el Campeón de la Sudamericana se juega a mitad de año en lugar de hacerlo al principio del mismo, y entonces esta semana Estudiantes campeón 2009 de la Libertadores enfrentó a la Liga de Quito por dicho certamen cuando el Inter de Porto Alegre se había consagrado una semana antes como nuevo rey de América.

Desde aquí pregonamos por un campeonato largo que comience en marzo y finalice los primeros días de diciembre, con un campeón por año, sin promedios, con una única tabla que determine campeón, ingresantes a Libertadores y Sudamericana y descenso, con una temporada que inicie hacia fin del verano y termine en el último mes de la primavera. De esta manera seguramente la urgencia que sufren los técnicos cuando recién van disputadas tres fechas del campeonato no serían tales.

Tampoco habría que descartar dentro del esquema que pedimos la implementación de play-off para que el campeón se defina en una final "mano a mano" entre los dos mejores, lo que dejaría afuera todo tipo de especulación (incentivación, equipos desmotivamos que no pelean por nada, equipos descendidos que hacen de "jueces" en definiciones, etc.).

Pero claro está, que para esto debería pensar más allá del negocio.

1 comentario:

  1. Para completar todo este pandemonium, se disputaría a partir de 2011 la Copa Argentina, un torneo federal que se jugaría desde febrero a setiembre.

    Completito.

    ResponderEliminar