martes, 21 de septiembre de 2010

La Columna del Dr.: La Hipocresía de los Perdedores

César Luis Menotti y Ángel Cappa se han adjudicado en los últimos años una suerte de palabra autorizada en el fútbol con cierto aire de arrogancia y soberbia que cuesta encontrar fundamentos fácticos que sustenten tal atributo. No sólo eso, sino que se dan el lujo de confrontar con técnicos ganadores como Gallego (Menotti) y Ramón Díaz (Cappa). Uno se pregunta: ¿En base qué estos "filosofos" del fútbol se creen los dueños de la verdad?

Bajo la bandera del "buen fútbol" se han ocupado de menospreciar los triunfos ajenos y vanagloriar los (muchos) fracasos y derrotas propias con un condimento extra: ambos son pésimos perdedores.

Menotti ante cada fracaso que cosecha desde hace más de treinta años se encarga de justificarse con su patentada (excusa) frase: "Los tiempos del negocio le están ganando a los tiempos del fútbol". Claro, Menotti todavía no se convence de que ello ya ocurrió hace años y que debe aggiornarse a los tiempos que corren sin que ello implique renunciar al buen juego y al éxito. El River tricampeón de Díaz, el Boca Bicampeón de Bianchi, el Independiente campeón de Gallego y el Lanús de Cabrero, por citar algunos ejemplos locales de nuestros años, son un fiel ejemplo de ello. Pareciera que Menotti cuando asume una dirección técnica o cuando aceptó el cargo de manager en Independiente se creyera su propio cuento. Es hora de mostrar algo en la cancha, y que sea a televisión a color por favor.

El caso de Ángel Cappa es mucho peor aún. Mediocre jugador de fútbol y director técnico ultra perdedor se cree con la autoridad suficiente para juzgar el trabajo ajeno. Llorón como pocos, se escandalizó cuando Vélez le escondió las pelotas tras el gol de Maxi Moralez y hasta hoy llora su derrota, pero no se lo vio tan indignado cuando en ese mismo partido a su arquero le mostraron tarjeta amarilla por demorar el juego cuando el empate lo consagraba. Sucede que al ex alcahuete de Valdano le cuesta asumir la superioridad del rival, y entonces, por ejemplo, cuando San Lorenzo lo derrota en el Ducó y lo echa del banco quemero o el último domingo Newell´s lo supera física y tácticamente, son equipos que juegan al pelotazo y mediocres.

Cappa debería mirar más el nivel de sus equipos y ponerle a Juan Pablo Carrizo una vela todas y cada una de las noches ya que si no fuera por el magnífico arquero millonario otra sería la realidad del equipo de Nuñez en el campeonato.

En vez de vanagloriarse de sus derrotas, Menotti y Cappa deberían comenzar por reconocer sus errores y las virtudes ajenas, quizás así, algún día, salgan de perdedores.

3 comentarios:

  1. Voy a disentir con el Dr., agrandando la pluralidad ideológica con la que cuenta este blog.

    Así como en la vida misma, hay gente que elige los caminos y las formas de conseguir las cosas, esto va más allá de los triunfos o derrotas circunstanciales. En esto se basa la idea, en muchos casos hasta utópica (y hasta caprichosa) de la escuela de Menotti y Cappa.

    Con errores (bien enunciados por el Dr.) y aciertos, como todo el mundo tiene, me siento identificado con la escuela del buen fútbol para llegar al resultado deseado. Es muy difícil hacer coincidir esto, en el fútbol y en la vida pero hacia eso hay que ir, no me queda ninguna duda.

    Por otro lado, la honestidad intelectual (y de la otra) de estos señores ha estado en juego ultimamente.

    Por el lado de Cappa, lo comentado por el Dr. y podemos agregar sus insultos y peleas contra las plateas de turno, y por parte de Menotti con su salida apresurada de Independiente en lo que fue una burla a toda la parcialidad roja enarbolando la bandera de un "proyecto integral de divisiones inferiores" cuando la realidad económica del club indica un pasivo superior a los $100.000.000, una cancha que lleva 4 años de construcción con un avance apenas cercano al 60% y un presidente que hace y deshace "sin tener vergüenza" como supo decir por estos días luego de ejercer el "use y tire" ante gente muy querida en el club de Avellaneda como Daniel Garnero y Pablo Rotchen. Una complicidad imperdonable por parte de un Flaco que, en lo personal, ha dejado de ser referente.

    Un gran saludo para el Dr., seguiremos la contienda en algún recital de heavy argento.

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  2. Dr: como decía Dante Panzeri, "el fútbol es el jugador", todo lo demás es verso. Los técnicos son parte del verso. Todos. Algunos cumplen su papel mejor que otros, pero todos venden humo cuando están frente a los micrófonos. El técnico es sólo una pequeña parte de lo que los jugadores hacen durante el partido. Lo que me parece es que las polémicas en torno a los técnicos, sus tácticas y su filosofía es un gran engañapichanga para que no hablemos las cuestiones de fondo del fútbol como negocio y espectáculo. Con el chupetín de estas polémicas nos entretienen mientras pasan de largo los oscuros negocios de AFA, los árbitros "adornados", las finanzas irregulares de los clubes, los misteriosos "inversores" y, entre otras cosas, el plan en marcha para tomar la AFA cuando se retire Grondona al finalizar su presente mandato.

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