miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los goles maquillan el mal juego

Real Madrid y Espanyol, dos equipos hermanados por su mutuo odio al FC Barcelona (el Espanyol es el vecino del conjunto azulgrana en la Ciudad Condal) se enfrentaron ayer en el Santiago Bernabéu. El conjunto blanco tenía una prueba de fuego frente a su afición, ya que el juego desarrollado hasta el momento no acaba de convencer y ha llegado incluso a originar pitos pidiendo algo más de entrega y de trabajo. Anoche la cosa no fue diferente y el Real Madrid no enamoró, pero venció por 3-0 en un partido claramente influenciado por las decisiones del colegiado Clos Gómez, quien estuvo muy poco acertado, dejando al Real Madrid con diez jugadores y al Espanyol con nueve. Cristiano Ronaldo, Huguaín y Benzema pusieron los goles y la única nota positiva al encuentro.

El equipo de Mourinho no carbura, no encuentra ese juego que pueda plantarle cara a la apuesta de FC Barcelona, por lo menos de una manera en la que también ofrezca espectáculo. La parroquia del Real Madrid es muy exigente, quiere goles, victorias y además un juego de ensueño, lo quiere todo. Mourinho puede poner las victorias, de hecho, como local, el técnico portugués lleva 138 partidos sin perder (Oporto, Chelsea, Inter de Milán y Real Madrid), unos números que demuestran la gran fortaleza defensiva de sus equipos. El Espanyol visitaba la capital mirando hacia la enfermería, donde se quedaron jugadores como Osvaldo o Iván Alonso, ambos lesionados, por lo que Pochettino tuvo que dar minutos a canteranos que iban a disfrutar de un debut en una de las mejores plazas de Europa.

El encuentro comenzó con intensidad, ambos equipos buscaban sin miedo la portería rival, pero esa intensidad se fue diluyendo como un azucarillo hasta que el colegiado Clos Gómez indicó un penalti a favor del Real Madrid por una dudosa mano de Luis García dentro del área. Cristiano Ronaldo, quien tuvo que repetirlo, marcó desde los once metros e inaugura así su cuenta goleadora esta temporada. El portugués está continuamente en el punto de mira y en mi opinión, en muchas ocasiones es demasiado individual, además de querer adornar mucho el juego cuando las cosas todavía están igualadas.

Con la victoria por la mínima se llegó al descanso, un resultado que el Bernabéu no daba todavía por bueno. En el segundo acto comenzó el show del colegiado Clos Gómez, quien se dedicó a mostrar cartulinas sin ningún tipo de reparo y se cargó el partido, saliendo más perjudicado el Espanyol. Aunque primero expulsó al central del Real Madrid Pepe, poco más tarde mandó a la ducha a Galán, centrocampista perico, sacándole la roja directa por una entrada sobre Cristiano que solo merecía ser castigada con amarilla. A partir de ahí el partido se abrió y el Real Madrid lo supo aprovechar para marcar el segundo, obre del Pipita. Tras el gol, el colegiado siguió acaparando su protagonismo y echó a Forlín por quejarse, dejando al Espanyol con nueve y sin posibilidad de reacción alguna. Benzema, que entró sustituyendo a Higuaín, marcó el tercero de la noche con una gran maniobra dentro del área.

Al final victoria madridista poco convincente a los ojos de los aficionados. El Espanyol deberá recurrir todas las tarjetas mostradas y el colegiado debería tomar el camino de la nevera, ya que parece lamentable que a estas alturas los arbitrajes puedan seguir determinando partidos de esta manera. Con el 1-0 en el marcador y el Espanyol con un hombre más, el resultado podría haber sido completamente distinto.

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