miércoles, 17 de noviembre de 2010

La Columna del Dr.: Unos Pocos Peligros Sensatos

La alarmante realidad de Boca tiene responsables en cada una de las partes de la columna vertebral del club. Desde el Presidente, pasando por el cuerpo técnico saliente y los jugadores, hasta los propios hinchas son responsables de esta situación.

Ni el más "macrista" de los hinchas xeneizes imaginó tal debacle del club desde la salida del Ingeniero y el fallecimiento de su mano derecha, el recordado Pedro Pompilio. El último título logrado por el club coincidió con el semestre en que falleció el ex Presidente y desde allí se destapó la olla. Jorge Amor Ameal ha demostrado una incapacidad total para conducir al club. No toma decisiones y las que toma son erróneas. Desde permitir que el vestuario "estalle" sin tomar medida alguna, hasta dejar durante seis meses a Avel Albes como técnico de primera. Inexplicable. Estos casi dos años de Ameal como presidente solo han dejado en claro una cosa: su elección como Vicepresidente primero de Pompilio se debió más a una jugada política, para evitar tener un segundo al mando fuerte como Beraldi o Crespi, más que a capacidades propias.

Por su parte, Claudio Borghi se va con una gran responsabilidad en la situación del equipo en el torneo. Todos los refuerzos que pidió fueron traídos por la dirigencia y él nunca logró que los jugadores en cancha dieran dos o tres pases seguidos. No cambiar a tiempo no es "convicción" sino terquedad o falta de recursos. La estupidez de "morir con la mía" no tiene ni ha tenido jamás asidero válido. Si con la "de uno" no va, lo lógico es buscar variantes para lograr mejores rendimientos y resultados, no dejarse morir. Su insistencia en Luchetti en vez de Hilario Navarro (a principio de temporada Independiente lo hubiese vendido con gusto), la terquedad en poner línea de 3; insistir hasta el hartazgo de Clemente de carrilero y el doble 9, no entender que al equipo le faltaba un reemplazante de Rodrigo Palacio, y lo que es peor, cuando lo encuentra (Gaona Lugo), ponerlo de carrilero son todos errores imperdonables para un técnico a la talla de Boca. Además nunca entendió el lugar que ocupó.

Pero los jugadores tienen su gran cuota de responsabilidad también. Tras la "limpieza" de mitad de año (ya no están Ibarra, Insúa, Rosada, Paletta, Abbondanzieri, Morel Rodriguez, entre otros) las viejas glorias no parecieron acusar recibo. Continúan poniendo sus diferencias por encima del club y eso se nota en la cancha. Sólo el gran Guillermo Barros Schelotto entendió que primero es Boca y luego uno. Riquelme y Palermo no parecen comprenderlo y ello se siente.

Finalmente los hinchas deberán comenzar a exigir en la medida del "Boca de Macri" y no del de los ´80 y principio de los ´90. No volver a ser hinchas de la hinchada, sino exigir victorias, triunfos y gloria. Sino, un golpe de suerte, no bastará.

2 comentarios:

  1. Muy bueno Nico. Futbolisiticamente hablando creo que el gran problema esta de mitad para adelante. Palermo esta para el partido homenaje y agradecerle de por vida por todo. Pero hoy, es jugar con uno menos. Tampoco nunca se trajo un reemplazante para Palacio y ahí quedó un vaciío enorme. Sumado a Riquelme mal fisicamente... asi estamos. Y si a eso le agregamos vacío dirigencial y todo lo que vos bien mencionaste, el futuro es oscuro, mal que nos pese. Un abrazo

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  2. La crisis de los grandes llegó a Boca y para quedarse. Cuando desde la dirigencia no hay una bajada de línea hacia el manejo del fútbol, como mínimo en cuanto a reglas claras de management, suceden estas cosas.
    Pasó en Independiente, pasó en River, pasó en San Lorenzo, pasó en Racing... y claro, los jugadores de fútbol, "bichos" si los hay y pasionales por los colores de los billetes, no se comprometen jamás con los clubes y no se cansan de voltear DTs.

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