viernes, 26 de noviembre de 2010

La mística copera, de regreso

Independiente se metió en la final de la Copa Sudamericana, al vencer como local por 2-1 a la Liga Deportiva Universitaria de Quito, ese cuco que tiene la Conmebol desde hace un par de años, para volver a estar a un paso de levantar un título internacional como no lo hace desde 1995 cuando se consagrara en la Supercopa.

Al igual que aconteciera con Estudiantes de La Plata en los últimos tiempos, las noches de copas le sientan bien a determinados clubes, esa tradición histórica y la palabra "mística" que encierra cierta magia que reside vaya a saber uno dónde, a Independiente le vino de maravillas para subirse a una nueva Final en su rica historia copera y en esta próxima instancia se medirá con el Goiás brasileño, que sorpresivamente dejara en el camino al Palmeiras.

Muy pocos hubieran imaginado este presente en el Rojo, luego de caída estrepitosa del ciclo Daniel Garnero, el fracaso rotundo del proyecto "manager" con César Luis Menotti a la cabeza y una penosa realidad institucional de la mano del presidente Julio Comparada que perdió el rédito hace rato entre los socios del CAI. Pero llegó el DT delivery, con Antonio Mohamed que arribó a la conducción del plantel y aportó lo suyo con resultados inmediatos: le dio confianza e identidad al equipo desde el primer partido (ganando el mismísimo clásico de barrio frente a Racing), se fue consolidando a medida que fue dejando fases de Copa Sudamericana en el camino y dejó de recoger bofetadas en el torneo local.

Muchos fueron los aciertos de Mohamed. Desde haber encontrado el equipo rápidamente, hasta convertir en puntales a varias individualidades que hace poco menos de dos meses ni por asomo tenían un rol de preponderancia en el once titular y esos son los casos de Hilario Navarro, Roberto Battión, Lucas Mareque, Hernán Fredes, Eduardo Tuzzio, Julián Velázquez y la experiencia de Andrés Silvera. Todo esto coronado por los criteriosos planteos tácticos y los aciertos en los cambios introducidos durante los cotejos. Impecable.

Así, Independiente atraviesa un presente notable y la noche del jueves se encendió en Avellaneda, porque el Rey de Copas vuelve a figurar, como lo marca la leyenda de hazañas en torneos que van más allá de la frontera, esos que tienen más sabor para su gente, que no para de gozar porque luego de 15 años vuelve a tener a su alcance la Copa que le falta para completar las vitrinas.

1 comentario:

  1. La Copa siempre tiene esa magia, especial, sea del país que sea.
    Saludos desde La Escuadra de Mago

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