sábado, 18 de diciembre de 2010

La esperanza hecha DT

Echar mano a un nuevo DT, sea de renombre o no tanto, suele ser una figurita repetida en el fútbol nuestro de cada día. Un fútbol que siempre tiene urgencias por cubrir y que terminan haciendo caer a cualquier director técnico del banco de cualquier equipo: seguidilla de derrotas, el riesgo de descenso, malas rachas que alejan de la lucha por el título de -tan sólo- 19 fechas, clásicos perdidos.

No hay proyecto que valga, el resultado y los números de estos mini-torneos condimentados con tablas acumuladas y promedios que ahora muchos clubes se aferran son las divisas que cotizan muy pero muy alto y, como consecuencia, la cotización que ostenta el espectáculo continúa en picada cada fin de semana de los mediocres Apertura o Clausura.

Antonio Mohamed en Independiente, Angel Cappa flamante técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata, Juan José López en River, Leonardo Madelón en Quilmes, Fernando Gamboa en Colón y Julio Cesar Falcioni en Boca dan cuenta de este fenómeno por mencionar casos actuales, donde tan sólo un hombre y sus ideas, representadas en resultados (o no, caso Cappa y Falcioni que recién arriban), representan una nueva mano para barajar, dar de nuevo y que renazca la esperanza.

En el fútbol argentino de hoy, donde Estudiantes y Vélez se destacan ante el resto, la fórmula del DT desechable calza a la perfección, en un manejo totalmente perverso y en una competencia donde todo es tan parejo, una sucesión de buenos resultados dan toda la razón a estas prácticas que ya no sonrojan a nadie. El cambio, la renovación, la esperanza que da la llegada de un simple y nuevo responsable a un plantel de Primera División esconden bajo la alfombra la pobre realidad deportiva que se atraviesa por estas tierras.

Así, con la llegada del Salvador de turno, hinchas, dirigentes imploran unidos: Que Dios bendiga y salve a nuestro nuevo DT.


1 comentario:

  1. Excelente como siempre Dario. Y me tome el atrevimiento de publicarla en Buen Futbol obviamente destacando a Vanguardia y tu nombre como fuente al pie de pagina...Abrazo Amigo

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