jueves, 10 de febrero de 2011

Batista, un DT débil

La victoria sobre la hora ante Portugal le sigue dando oxígeno a Sergio Batista en su carrera hacia el Mundial 2014. Es que no alcanzan todavía victorias resonantes como la goleada frente a España del año pasado y los halagos en serie ante el rival de siempre Brasil y el de ayer ante la selección lusitana como para afianzarse en el poder de la nuestra manoseada Selección Argentina.

El encuentro ante Portugal en Ginebra presagiaba ser una prueba de nuevos valores, pero en el medio se destapó un foco de conflicto con Carlos Tévez. Que no era convocado porque le iba a dar espacio a otras alternativas, que algún tiro por elevación por parte del Checho del estilo "cuando no me convocaban yo cambiaba algunas cosas" y la intromisión de Julio Grondona para terminar de oscurecer la situación, terminaron de aclarar que el ciclo Batista tiene importantes alarmas sonoras que sólo serán acalladas por su actuación en la Copa América que se disputará en Argentina.

Parafraseando a Eduardo Duhalde en plena crisis post De la Rúa, cuando afirmó que "no soy un presidente débil", nada refleja mejor la coyuntura del DT de la Selección. Debilidad, de manifiesto en el conflicto con Tévez y puesta sobre la mesa en el desahogo al final del partido cuando el 2-1 era un hecho se estrechó en un abrazo con todos sus colaboradores en un festejo, cuanto menos, exagerado.

Batista sigue a prueba y prueba como puede. Está bajo la lupa de todos y debe encontrar, hasta la Copa América, un andamiaje que le permita a Messi ser el as en la manga que tiene siempre el Barcelona y no el poderío individualista que lo ha salvado sobre la hora ante Portugal y Brasil. No fue para nada saludable ver a Lionel Messi durante buenos pasajes del segundo tiempo jugando de doble 5, bajando a buscar fútbol hasta una zona que no es la suya, fue un deja-vu de los Octavos y Cuartos de Final de Sudáfrica 2010 ante México y Alemania respectivamente, un error que todos podemos observar pero que se repite con asiduidad en la Selección.

Se dice a veces que "La fuerza es la vida, la debilidad es la muerte", y el ciclo Batista todavía no ha podido encontrar la fortaleza necesaria. A buen entendedor, pocas palabras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario