sábado, 19 de marzo de 2011

Independiente no sale a flote

Cuando Independiente contaba con una buena oportunidad como para acumular dos victorias en fila, ya que enfrentaba al Quilmes que espera un milagro de la mano de Caruso Lombardi, el Rojo hizo todo lo posible para complicarse la faena y cosechó apenas un empate 1-1 que bien pudo haber terminado en victoria para el lado del Cervecero.

Un empate que no le cierra a Independiente y así mantiene la pena con la que carga en este Clausura 2011, torneo que se ha obligado a mantener como prioridad antes que la Copa Libertadores.

Su DT Antonio Mohamed nuevamente cayó en la trampa de la mezquindad resultadista, porque luego de un primer tiempo aceptable donde ganaba con justicia 1-0, sufrió la lesión de Jairo Castillo -hoy por hoy es vital un jugador con su inteligencia- al finalizar los 45' y decidió reagrupar las filas en el complemento. Salió el colombiano e ingresó Roberto Battión, lo que hizo agrandar a Quilmes que con toda su vergüenza se vino, terminó logrando el empate y el posterior ingreso de Matias Defederico no hizo mella, ya era demasiado tarde. Tan es así que los de Caruso Lombardi terminaron empujando a Independiente hasta la valla de un Hilario Navarro que terminó gravitando una vez más para defender con uñas y dientes el empate.

Un punto con sabor a poco y nada para ambos equipos. Quilmes simplemente cortó la seguidilla de derrotas que le depararon las primeras cinco fechas e Independiente suma una unidad que le indica que no debe perder de vista el torneo local, la Copa Libertadores quedará para otra ocasión, seguramente cuando cuente con un presente a la altura de las circunstancias.

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