domingo, 26 de junio de 2011

Si sucede, conviene

Con el descenso de River ya consumado, quien tiene que tomar nota del crack que ha sufrido el club de Núñez es nada más y nada menos que el fútbol argentino todo.

La debacle de River se terminó de consumar con el aspecto deportivo, para acabar jugando en el Nacional B en la temporada 2011/12. La era Aguilar dejó un club decididamente en ruinas que Daniel Passarella desde hace un año y medio no pudo encauzar, llegando hasta la complicidad de no emitir juicio acerca de la situación terminal con la que arribó allá por fines de 2009 que le dejara la administración saliente.

¿Mañana será el día del destape de la olla por parte del Kaiser según el comunicado que se publicó vía internet la semana pasada? Ojalá así sea, los hinchas y socios que han padecido el drama futbolístico que los deja en la B se lo merecen, la grandeza de River y sus 110 años de historia también. En el último párrafo del comunicado se detalló que "La semana entrante, Daniel Passarella dará una presentación periodística donde expondrá capítulo por capítulo todos los entretelones que condujeron a este presente, así como la situación de rehabilitación del Club, auditoría, balances y cada uno de los temas que nuestros socios e hinchas tienen derecho a conocer".

Este descenso no puede ser en vano, no debe serlo. Ni para River ni para ninguno de los clubes del fútbol argentino que deben ver en el "Caso River" lo que sucede cuando una institución es literalmente devastada por sus propios dirigentes que, embanderados en una pasión falaz, dejan un tendal difícil de revertir. Pasó en Newell's hace un tiempo con Eduardo López y sus socios y simpatizantes reaccionaron a tiempo. En River es un poco tarde pero la refundación debe llegar cuanto antes, con la participación de la gente honesta que quiere al club, ese hincha que sufre debe comenzar a despegarse de la tribuna o de la platea y pasar a interiorizarse para ver "de qué se trata" en el acontecer de su club, aportando su granito de arena por su pasión. Una pasión que hoy le terminaron de virlar, era lo último que le podían arrebatar y también se lo llevaron.

Hoy todos debemos ser River y dejar de mirar hacia otro lado. De nosotros depende.

2 comentarios:

  1. Te invito a que veas la comparacios entre la gestion Aguilar y la de Julio Comparada, actual presidente de Independiente.

    Un abrazo grande

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  2. Una pena el descenso de River. Una auténtica pena...

    Saludos desde La Escuadra de Mago

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