martes, 12 de julio de 2011

Once voluntades contra la improvisación

La contundente victoria por 3-0 de la Selección que le dio el pasaje a los Cuartos de Final de la Copa América es un resultado que refresca un poco la temperatura que había en el ambiente. Primero que nada, y fundamentalmente, debemos destacar la actuación de los once que saltaron a la cancha. Con esto podemos afirmar, ni más ni menos, que las individualidades salvaron los papeles en lo que hubiera sido un papelón histórico al quedar eliminados en primera ronda y para peor en casa.

Estos once que mencionamos, se calzaron la pilcha albiceleste y se pusieron a la altura, con movilidad y dando lo mejor de sí dentro de una idea y cambios que realiza el DT que no son más que manotazos de ahogado, con pocos fundamentos y que poco ayudan para que la cosa marche se encamine. El Kun Agüero jugó de wing izquierdo y facturó con dos goles, Messi flotó por el mediocampo y se puso el equipo al hombro para poner de cara al gol no menos de 6 veces a sus compañeros, Gonzalo Higuaín fue el 9 que faltaba pero su confianza continúa por el piso, Fernando Gago tuvo presencia pero ante un sector medio costarricence que no tiene bagaje y el resto acompañó bien, sin errores. Así, los jugadores salvaron las papas. Los cambios llegaron tarde, a apenas 10 minutos del final cuando el partido exigía probar variantes, pero el DT dilapidó la oportunidad de darle los minutos suficientes a Javier Pastore y darle un guiño al público.

Ahora comienza el verdadero torneo, la eliminación directa y ante rivales donde la improvisación que maneja Sergio Batista quedará supeditada al desempeño individual, como ayer y como viene sucediendo desde hace tiempo en una Selección Argentina sin proyectos, sin ideas y sin capacidad en su dirección. Que nos salven los jugadores.

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