jueves, 20 de octubre de 2011

Decadente

Otra página negra se escribió este miércoles por la tardenoche de Buenos Aires en la historia del fútbol argentino, cuyo epicentro fue la AFA.

Realmente patético, digno de un país ni siquiera tercermundista. De un lado, la historia de siempre, la misma de hace más de 30 años, otra reelección de Julio Grondona al frente de la AFA, sin oposición, y con una elección decidida casi por unanimidad por todos los representantes de los principales clubes, cómplices necesarios. Pero esta vez con un condimento que fue la imagen de Grondona saliendo del edificio de la calle Viamonte. Un hombre golpeado físicamente, enfermo, de salud y de poder. La figura de un tipo que ya no da más, pero que se aferra al poder, quizás sea lo único en su vida que lo mantiene a salvo, la "seguridad" que le brinda el poder y, en la cual, en su lecho de enfermo algún día, le pasará la factura correspondiente que su conciencia recibirá como el peor golpe que podrá afrontar.

A tan sólo unos metros, quien se candidatea en forma mediática y judicial, Daniel Vila. El presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza, recursos de amparo mediante, se armó su asamblea paralela, con más de 60 representantes de clubes que lo eligieron como nuevo presidente de la AFA. Fue gracioso -o triste también- ver la imagen del mandamás de América en la puerta de la calle Viamonte, en vilo por lo que pasaba adentro, con su designación y la de Grondona; siempre celular mediante y aguardando instrucciones seguramente de sus apoderados legales.

Una película de terror inaguantable. Allí quedaron expuestos todos, absolutamente todos los que hicieron de esta gala de elección presidencial un nuevo papelón en el fútbol argentino. Pero hay algo positivo, ya no engañan a nadie y el escarnio social lo tienen asegurado, el hincha no come vidrio y está empezando a resurgir. Muchas agrupaciones políticas en los clubes se están armando, con gente honesta, pensante, que muere de amor por su club y no se desvive por los billetes y negocios personales, sino por sacar adelante a una asociación civil sin fines de lucro. Eso es lo que son los clubes, por si alguien lo había olvidado.

Cada vez más expuestos, cada vez peor, seguramente Grondona se irá con su poder al cajón, esperemos que también se lleve con él el ejemplo de los negocios turbios y para unos pocos. La AFA debe ser de todos, ojalá Daniel Vila así lo entienda, todavía está a tiempo, si bien arrancó con el pie izquierdo.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el blog, te dejo el mio

    http://cordurainsana.blogspot.com/

    Nos leemos, saludos.

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  2. una verguenza lo que pasa con la afa, no deberian suceder estas cosas en algo tan trasparente.

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