sábado, 15 de octubre de 2011

Los barras de Independiente y Comparada atacan de nuevo

La primer víctima fue Antonio Mohamed, luego lo fueron los hinchas de la Tribuna Sur que osaron cantar en contra de la conducción de Julio Comparada y hoy, militantes de la Agrupación Independiente Místico fueron agredidos físicamente, amenazados y robados de sus pertenencias e información que intentaban difundir, pacífica y democráticamente, en las afueras del Estadios Libertadores de América.

Les robaron sus panfletos, los amenazaron de muerte ("te vamos a cortar el cogote", "ustedes están haciendo cualquiera, no saben dónde se están metiendo", le supieron decir a la gente de Independiente Místico) y, luego de que Bebote Alvarez dé la orden, agredieron a golpe de puño en plena entrada del Estadio y bajo la presencia policial.

La barra de Independiente está fuera y por sobre cualquier control, porque ni la Gendarmería ni la Policía de la Provincia de Buenos Aires ha detectado ninguna irregularidad en las inmediaciones y esta novedad termina siendo levantada por los medios, Twitter y Facebook. Pero el límite fue traspasado esta tarde. ¿Por qué? Porque estos delincuentes agredieron a una mujer, a quien golpearon y le robaron sus pertenencias. La joven radicó la denuncia en la Comisaría 1ª de Avellaneda, y esperamos que la Justicia, a través de la Fiscalía de turno, investigue -de una buena vez- y hasta las últimas consecuencias estos hechos lamentables. 

Pero hay más, curiosamente, aquellos que repartían información acerca del "Candidato del Hincha", Claudio Rudecindo -un blef del oficialismo comparadista que ni siquiera pertenece a Agrupación alguna-, no sufrieron ningún tipo de amedrantamiento.

Todos saben quién está atrás de todo esto, la mano de obra, el cerebro y quien los banca económicamente. Entonces, es hora de dejar de cajonear las denuncias -porque las hay, testigos y pruebas también, pero quedan estancadas- y empezar a meter a los delincuentes entre rejas. Si la Justicia no actúa, que el Estado tenga la decisión política de terminar con este flagelo que destierra a la gente de bien de los clubes y el fútbol argentino.

1 comentario:

  1. Darilo: la situación es gravísima y si bien algunos medios le dan la trascendencia que merece, otros lo callan deliberadamente.
    Te mando un abrazo

    E

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